Un sorbo de agua de vida: Prosperidad Divina

Otoniel Plascencia

“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.” Filipenses 4; 19.

Este pasaje es escrito por el Apóstol Pablo a la iglesia que estaba en Filipos, una iglesia generosa, bendecida por Dios, que había sido constituida por el siervo de Jesús, ellos habían enviado a Epafrodito, un colaborador del evangelio a la cárcel donde se encontraba el Apóstol por predicar el evangelio de Jesucristo, con una ayuda monetaria para su sostenimiento en la cárcel, Pablo envía esta carta de regreso con el mismo Epafrodito, entre otros mensajes, Pablo reconoce y exalta la liberalidad de la iglesia de Filipos, siempre preocupados por el bienestar del Apóstol, exalta la fidelidad y amor  de los hermanos en Cristo, “pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades.” Filipenses 4; 16.

A diferencia de las otras cartas del Apóstol a las diferentes iglesias, que como común denominador era para corregir alguna deficiencia o algún desorden, o bien para reprenderla,  la carta a los filipenses no fue así, era para elogiarla, además de recalcar la humillación de Cristo en la cruz del calvario, habla de la unidad de la iglesia, de la generosidad de los filipenses, es por ello las palabras finales del Apóstol era para asegurarles a los  hermanos, que Dios suplirá todo conforme a sus riquezas en gloria, que Dios prosperaría a los hermanos en todas sus áreas, por tanto es  una promesa a una iglesia fiel, que vivía en santidad, a una iglesia generosa, una iglesia que crecía en la gracia de Dios, “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;” Filipenses 1; 6.

Todo lo contrario a lo que hoy se predica en muchas iglesias, por muchos falsos maestros que lo único que buscan es prosperidad material en las congregaciones, ofrecen prosperidad económica a los creyentes, sin  importar el estado espiritual de la iglesia, les piden que siembren económicamente, los llaman a pactar con Dios, y que Dios los prosperará, sin importar que la persona sea perversa, que viva en pecado, y que no le importe en nada vivir en santidad, su fórmula es simple, dar dinero para recibir dinero, así que si ellos dan lo material, es para exigirle a Dios, prosperidad económica y salud, por el simple hecho de haberle dado a Dios lo material, aun la salvación y la vida eterna poco les importa, “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.” 2 Pedro 2; 1, porque su pacto se terminan en cuanto reciban el milagro, se olvidan de su compromiso real y profundo con Dios, a ellos lo único que les importa es lo material.

La verdadera teología de la prosperidad consiste no sólo entregar a Dios lo material, sino una vida en santidad, una vida de servicio en su evangelio, una vida en comunión con Dios y con su iglesia, una vida entera de oración y entrega total, este es el verdadero pacto con Dios, y Dios abrirá las ventanas de los cielos y le dará a sus hijos todo lo necesario para que viva íntegramente en este mundo, este es el verdadero pacto con Dios que no tiene fecha de caducidad y que es para este mundo y para la eternidad, “porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.” 1 Timoteo 4; 8, el pacto de los filipenses consistía en ser fieles a Dios y con los siervos de Jesús, nacido el pacto de un corazón limpio y sincero.

Te invito a que hagas un compromiso con Dios verdaderamente, en una entrega total, en oración, en fidelidad, en liberalidad, que Dios te recompensará íntegramente conforme a sus promesas en gloria, pues Cristo promete estar con nosotros todos los días de nuestra vida, en las tribulaciones, en las pruebas, en todo momento, sacarnos y llevarnos siempre de su mano poderosa, este es el verdadero pacto con Dios, que tiene promesa para esta vida y para la venidera, búscalo hoy mismo, Cristo te ama y sufrió por ti y los tuyos.

Que el Alto y Sublime Dios haga resplandecer su rostro sobre ti y los tuyos, Amén.

Cultos de Adoración a Dios en la 1ª  Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús, en calle Mártires de Aldama # 52, Teléfono 614-451-4431 y en la 2ª Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús en calle 13 y Aldama # 1502, Teléfonos 451-2373 y celular 614-460-4756, a una cuadra de los campos de futbol.

Cultos de adoración a Jesucristo los miércoles a las 7:00 p. m. y los domingos a las 3: 30 de la tarde, oración por sanidad divina, milagros y salvación.