¡LA FELICIDAD NO ES UN ESTADO ES UNA ACTITUD!

La felicidad es interior, por lo tanto no depende de lo que tenemos; sino de lo que somos.

Leonel carrasco puertas

En cierta ocasión, durante una recepción de bienvenida al nuevo director de Marketing de una importante compañía de seguros estadounidense, algunos de las esposas de los invitados querían conocer a la esposa del festejado y l e preguntaron con cierto morbo:

¿Te hace feliz tu esposo? ¿Verdaderamente te hace feliz?

En ese momento el esposo no estaba a su lado; pero algo cerca para escuchar la pregunta; presto atención a la conversación y hasta hincho un poco el pecho, orgullosamente; pues sabía que su esposa diría que SI, ya que ella jamás se había quejado durante su matrimonio; sin embargo para su sorpresa y de los demás, la esposa respondió con un rotundo, “NO, no me hace feliz”.

En la sala se hizo un incómodo silencio, como si todos los presentes hubieran escuchado la respuesta de la esposa.

En ese memento el agasajado quedo petrificado, no podía dar crédito a lo que su esposa decía, y menos en un momento tan importante para El.

Ante el asombro del esposo y de todos, ella simplemente se acomodó enigmáticamente sobre su cabeza su chalina de seda negra y continua:

“No, él no me hace feliz… ¡yo soy feliz! El hecho de que yo sea feliz o no, no depende de el, sino de mí, yo soy la única persona de quien depende mi felicidad.

Yo determino ser feliz en cada situación  y en cada momento de mi vida, pues si mi felicidad dependiera de otra persona, de otra cosa o circunstancia sobre la faz de esta tierra estaría en serios problemas. Todo lo que existe en esta vida cambia continuamente: el ser humano, las riquezas, el cuerpo, el clima, los placeres, etc, etc. Y así podría decir una lista interminable. A través de la vida he aprendido algo:

Yo decido ser feliz y lo demás son “experiencias o circunstancias”, como ayudar, comprender, aceptar, escuchar, consolar y junto a mi esposo lo he vivido y practicado tantas veces….

La felicidad siempre se apoyara en el verdadero perdón y el amor a sí mismo y a los demás.

No es responsabilidad de mi esposo hacerme feliz.

Él también tiene sus “experiencias o circunstancias” lo amo y el me ama a pesar de sus circunstancias y de las mías.

El cambia, yo cambio, el entorno cambia, todo cambia; habiendo amor y perdón verdadero y observando esos cambios (los cuales tal vez puedan ser fuertes o no pero existen), hay que enfrentarlos con el amor que hay en cada uno de nosotros, si los dos nos amamos y nos perdonamos; los cambios serán solo “experiencias” o circunstancias” que nos enriquece y que nos darán fortaleza, de lo contrario; solo habremos sido parejas de paso.

El amor verdaderamente es difícil; es dar amor y perdonar incondicionalmente, vivir, tomar las “experiencias o circunstancias”, como son: enfrentarlas juntos y ser feliz, por convencimiento.

Hay gente que dice: no puedo ser feliz porque estoy enfermo, no tengo dinero, hace mucho calor o frio, porque me insultaron, porque alguien ha dejado de amarme, porque alguien no me valoro. Pero lo que no saben es que pueden ser felices aun estando enfermos, aun haga calor, tengan o no dinero, o alguien no los amo, o no los hallan valorado. Las personas cercanas empezaron a aplaudir y esposo descanso después de oír la explicación.

¡Ser feliz es una actitud ante la vida y cada uno decide!

La mejor manera de ser feliz con alguien es aprender a ser feliz con uno mismo, así la compañía es cuestión de elección y no de necesidad

Por su atención

Gracias